sábado, 22 de novembro de 2008

lugares importantes de mi vida


Esta es la plaza donde jugamos mucho cuando pequeños , lo mas lindo que me parecía era la pileta que tenía en el centro y donde mas de una vez nos caímos y que fué eliminada del paisaje.


Este es el escudo de la pequeña ciudad donde nací hace muchos años atrás .Aparecen los tres elementos que caracterizan este pequeño pedazo de tierra de la séptima región , la uva que ha sido por muchas generaciones el medio de vida de las familias ,el naranjo que hermosea las calles y el caballo símbolo del trabajo rural . Lo maravilloso de Villa Alegre es que apesar de los años mantiene la pureza del aire ,de sus comidas y lo mas importante de su gente luchadora . En mi corazón esta presente Villa Alegre y recuerdo con mucho amor los momentos maravillosos que viví con mi gran familia

.Esta imagen es de un medio de transporte típico de las personas que viven en el campo y van para la área urbana .




La uva , por muchas generaciones ,fué el medio de sobrevivencia de las familias no solo como la fruta en la mesa de consumidores sino que tambien como el producto que identifica al país , el buen vino .


Como no podía dejar de lado y recordar los momentos que dejaron marcas , la Universidad de Concepción fue donde tuve la suerta de estudiar y viví grandes emociones .
Me parece de gran belleza la puerta de entrada de lo que es llamado como Barrio Universitario y corresponde a la escuela de medicina ,lugar de muchas bromas para los mechones .

sábado, 8 de novembro de 2008

Naranjo en maceta, ¡qué triste es tu suerte!
Medrosas tiritan tus hojas menguadas.
Naranjo en la corte, ¡qué pena da verte
con tus naranjitas secas y arrugadas!.

Pobre limonero de fruto amarillo
cual pomo pulido de pálida cera,
¡qué pena mirarte, mísero arbolillo
criado en mezquino tonel de madera!

De los claros bosques de la Andalucía,
¿quién os trajo a esta castellana tierra
que barren los vientos de la adusta sierra,
hijos de los campos de la tierra mía?

¡Gloria de los huertos, árbol limonero,
que enciendes los frutos de pálido oro,
y alumbras del negro cipresal austero
las quietas plegarias erguidas en coro;

y fresco naranjo del patio querido,
del campo risueño y el huerto soñado,
siempre en mi recuerdo maduro o florido
de frondas y aromas y frutos cargado!



Poemas de Antonio Machado


Poemas del Alma